Minera Los Pelambres avanza en la aplicación del Cuestionario de Evaluación del Ambiente Laboral–Salud Mental (CEAL-SM), instrumento exigido por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y que mide 12 dimensiones claves en el ámbito laboral, entre ellas carga de trabajo, liderazgo, reconocimiento, equilibrio vida–trabajo, confianza, violencia y acoso.

Marcela Rodríguez, Superintendenta de Riesgos de Salud Ocupacional, destacó los avances en cada centro de trabajo: “tanto para Puerto y para Mauro estamos en un proceso de reevaluación en donde obtuvimos más del 70% de personas encuestadas, una muy buena cifra para el centro de trabajo. Y vamos a estar a finales de año con lo que es Mina y el centro de trabajo Chacay”.

Agregó que los resultados son positivos, ya que “estamos en un nivel de riesgo bajo, lo que hace mucho más fácil poder generar esta matriz de intervención con las áreas que hay que abordar”, aseguró.

Jorge Gallardo, psicólogo de la Mutual de Seguridad, explicó que este trabajo es vital porque “es una vigilancia de la salud mental de los trabajadores, sobre todo en una industria minera que tiene características muy específicas y que pueden impactar fuertemente al trabajador”.

El proceso contempla la conformación del Comités de Aplicación con participación paritaria de trabajadores y representantes de la empresa, quienes deben garantizar la confidencialidad de las encuestas, analizar resultados y coordinar medidas preventivas.

Entre estas se cuentan ajustes en la carga de trabajo, capacitación de jefaturas, fortalecimiento de la comunicación y protocolos contra la violencia y el acoso.

Para el mundo sindical este enfoque es clave. José Miguel Rojas, presidente del Sindicato Concentradora, afirmó que “el tema de salud mental es algo que está muy fuerte, no tanto en la mina sino a nivel nacional y es importante poder trabajar en ello”.

En ese sentido, comentó que habían percibido “un déficit de conocimiento en el tema psicosocial dentro de la empresa, y ahí es donde estamos hincando el diente para que la gente se involucre y sepa que puede tener esta herramienta en caso de necesitarla”.

Con este trabajo, Minera Los Pelambres no sólo cumple con las exigencias normativas, sino que también busca prevenir enfermedades de origen laboral, promover ambientes de respeto y fortalecer la calidad de vida de sus trabajadores.

A más de tres mil metros de altura, Minera Los Pelambres dio un paso histórico con la instalación de su primera cámara audiométrica. Se trata de una innovación que refuerza la vigilancia de la salud auditiva de los trabajadores y marca un antes y un después en la prevención ocupacional.
Marcela Rodríguez, superintendenta de Gestión de Salud Ocupacional, destacó la relevancia de esta implementación. “Estamos marcando un hito para nosotros en MLP porque lo que estamos haciendo es trasladando la salud ocupacional al área alta de nuestra faena, específicamente a la mina con la primera cámara audiométrica”, aseguró.
La ejecutiva añadió que este examen, practicado a través de esta cámara silente, “está dirigido para desarrollar toda la vigilancia médica ocupacional, es decir, todas aquellas personas que por exposición a ruido requieran una audiometría”.
El principal beneficio de este equipamiento es que se contará con controles más completos y diagnósticos precisos. Carlos Vallejos, enfermero de la Mutual de Seguridad en el policlínico del área mina, lo resumió así: “Nos permite hacer los exámenes ocupacionales y medir la capacidad auditiva de los trabajadores, tanto para exámenes ocupacionales como para hacerle seguimiento a aquellos trabajadores que puedan estar en proceso de alguna hipoacusia”.
Si bien, antes de esta incorporación ya se realizaban audiometrías en terreno, ahora “como tenemos la cámara nos permite aislar como corresponde el sonido”, explicó Vallejos.
Con esta nueva infraestructura, la compañía refuerza su compromiso con la salud de las personas, asegurando diagnósticos más certeros y una vigilancia médica más cercana.

“El anhelo más importante que la industria tiene y que nosotros como grupo tenemos es consolidar una gestión en la cual no tengamos nunca un accidente fatal”, afirmó Octavio Araneda, Chief Operating Officer.

Con un fuerte llamado a la disciplina y a retomar los fundamentos de la gestión preventiva, Antofagasta Minerals realizó una nueva Alerta en Seguridad y Salud corporativa, transmitida desde Centinela y con participación de trabajadores y ejecutivos de todas sus operaciones. La jornada estuvo marcada por la reflexión sobre incidentes de alto potencial y la necesidad de transformar cada experiencia en aprendizaje.

“El anhelo más importante que la industria tiene y que nosotros como grupo tenemos es consolidar una gestión en la cual no tengamos nunca un accidente fatal”, afirmó Octavio Araneda, Chief Operating Officer, quien anunció que el foco estará en la revisión de los cuasi accidentes. “No queremos aprender de los accidentes graves, queremos aprender de los cuasi para no llegar a eventos mayores”, recalcó.

En la misma línea, Alejandra Vial, Vicepresidenta de Sustentabilidad, destacó el rol clave de los líderes: “Tenemos que salir a terreno, tenemos que mirar loque se hace. Es necesario observar directamente el desarrollo de las tareas”.

Desde Minera Los Pelambres, Juan Luis Palacios valoró la instancia porque “permite vernos a todos en Antofagasta Minerals unidos en torno a la seguridad y su importancia. También es muy valioso el mensaje de reconocer que como personas hay momentos en que decaímos en nuestra atención, lo cual nos llama a ser conscientes y mantener la alerta”.

 

Estas jornadas han sido organizadas por la compañía en el marco de su proceso de certificación voluntaria en la Norma Chilena 3262, centrada en igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal.

“Tengo una pareja y él siempre ha trabajado el sistema de turno y cuando empecé a trabajar, los dos trabajábamos en sistemas de turno. Entonces empezó a tener la corresponsabilidad del trabajo con nuestras hijas y a empezar a hacer las tareas de la casa. En el fondo, él se siente mejor papá. Él dice ahora: ‘yo empecé a ser papá y admiro tu tarea’”, cuenta Ángela Moreno, operadora de caex y aljibe en Minera Los Pelambres, tras participar en un taller de conciliación laboral y familiar organizado por la compañía.

Estas jornadas han sido organizadas por la compañía en el marco de su proceso de certificación voluntaria en la Norma Chilena 3262, centrada en igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal.

Desde mayo, más de 460 trabajadores han sido parte de estas actividades, que buscan abrir espacios de diálogo y promover un cambio cultural dentro de la compañía.

José Manque, operador mina, valora especialmente el enfoque familiar de estos encuentros. “Pasamos medio año en el cerro, entonces es una instancia que nos va a permitir estar más presentes en nuestras casas y en la crianza cooperativa de nuestros hijos y en las familias, estar ahí integrando, no siempre en la minera”, comenta.

Similar sensación comparte Carolina Rojas, también operadora de caex y aljibe, para quien ha sido una experiencia transformadora. “Es una instancia muy gratificante para nosotros como operadores para dar inquietudes, sanar algunos comentarios que a lo mejor hemos tenido como compañeros. Se da una gran instancia también para conocernos las opiniones de cada uno, porque igual son diversas, cada uno tiene su propia opinión de lo que está viviendo en minería, de lo que vive en familia”, señala.

Para la trabajadora lo más valioso es que se trata de un esfuerzo voluntario de la compañía. “Es maravilloso, porque no es algo obligatorio para la minera, y sabiendo que ellos quieren ser parte de esto, a nosotros nos da una tranquilidad porque también podemos subsanar cosas familiares y juntarlas con el tema del trabajo”.

En los talleres se abordan temas como equidad de género, prevención de la violencia, corresponsabilidad y diversidad, y cuentan con la participación activa de líderes como Valentina Godoy, Generalista de Personas y Líder de la Norma Chilena 3262 en MLP, quien explica que “para Minera Los Pelambres, avanzar hacia su certificación refleja un compromiso real con las personas y con una cultura más equitativa y sostenible, en donde buscamos asegurar oportunidades para que mujeres y hombres puedan desarrollarse profesionalmente, sin renunciar a su vida privada”.

En la sección reconocidos, se destacó a dos trabajadores: Esteban Yévenes, de Geológica, y Carlos Lizcano, supervisor de la empresa Vívelo, por usar la herramienta “Yo digo No” para detener tareas ante condiciones inseguras.

La reciente conmemoración del Día del Minero fue el marco inicial para el Ampliado de Seguridad y Salud Ocupacional, jornada que reunió a más de 500 personas conectadas para reforzar el compromiso con la seguridad, la salud y el trabajo bien hecho.

En su primera intervención como Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional, Juan Luis Palacios invitó a evaluar cómo se está ejerciendo el liderazgo en terreno. “El día que nuestro liderazgo en terreno se debilite, los controles se van a hacer frágiles y podemos estar lamentando una fatalidad”, advirtió.

“La invitación es a mirar sus agendas, a ver cuánto tiempo le están asignando al trabajo en terreno -no sólo a la seguridad-, sino también a los temas de salud, a los temas ambientales y a los estándares de operación”, señaló el nuevo ejecutivo.

Milton Reyes, superintendente de Riesgos de Seguridad, tras presentar los resultados de seguridad y salud ocupacional, afirmó que “no debemos bajar la guardia. Eso es fundamental para el resultado final”. Destacó además que las lesiones con tiempo perdido “están asociadas a los temas de manos, pies y ciertos comportamientos que tenemos cuando realizamos nuestra tarea”.

En la sección reconocidos, se destacó a dos trabajadores: Esteban Yévenes, de Geológica, y Carlos Lizcano, supervisor de la empresa Vívelo, por usar la herramienta “Yo digo No” para detener tareas ante condiciones inseguras.

Además, se otorgó un reconocimiento especial a Joana Astorga, supervisora de Planificación y Control de la empresa JEJ, por su liderar la unión paritaria de Chacay desde 2018.

Al cierre del encuentro, Andrés Córdova, Gerente General de Producción, saludó a los reconocidos, destacando el ejemplo de Carlos Lizcano, quien detuvo una faena por inseguridad.

El alto ejecutivo comentó esta acción, señalando que demuestra que “la presión por hacer la pega a veces nos juega una mala pasada. Como decía mi abuelita y mi mamá también, más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto. Y eso es muy cierto. A veces hay que pararse un ratito, mirar bien y si no están las condiciones paramos y lo hacemos mejor”.

Por eso llamó a reforzar la prevención y “dar la confianza a nuestros trabajadores para que levanten la mano y digan ‘Yo digo No’” cuando las condiciones no sean seguras”.